Lucero Torres
Dichoso es el amor cuando es correspondido, los
enamorados de hoy y seguramente los de antes se profesaban unión eterna con las
siguientes frases “vamos a estar juntos siempre”, “nunca te voy a dejar” y
demás palabras cursis que solo dices cuando estas bajo el “hechizo del amor”.
Si bien es cierto este sentimiento se ha vuelto cada vez más poderoso en el
pasar de los años pues miles de jóvenes ensimismados en su pensamiento del
“juntos por siempre” han realizado los amarres de pareja para que su unión este
siempre bendita y sea el amor quien los guíe en cada paso de sus volubles vidas
sin saber las consecuencias de sus deseos.
Como todos sabemos, las personas cambian y con
ellas sus personalidades y maneras de ver la vida así que cuando logran
realizar los amarresde parejas siendo jóvenes no pueden pensar en otra cosa que no sea su
estadía duradera con el amor de su corta vida, sin imaginar que el paso de los
años pueda jugarles una mala pasada y darse cuenta de la personalidad adoptada
por la persona que solían amar no es más
la misma de esos fabulosos años de adolescencia sino ha dado un giro de 360
grados y de un momento a otro cambiar para bien o mal. Si bien es cierto, los
jóvenes de caracterizan por vivir a plenitud la vida en su época dorada per
deben tener en cuenta algunas reglas.
Como por ejemplo, bajo ninguna circunstancia
pueden dejarse llevar por los amarres de pareja que alguien pueda proponerles
pues no saben si son inofensivos o no, de alguna manera siempre que se
predispone a realizar o si quiera hablar de ellos debe tenerse un respeto al
tocar temas espiritistas o que involucren religiones las cuales no compartamos.
Por último, estar enamorado no es un pecado
pues en algún momento de nuestra vida todos caemos ante esta tentación pero lo
que si debemos tener siempre presente es no hacer cosas abruptas las cuales nos
podemos arrepentir más adelante.










